Agua caliente sanitaria
El agua caliente sanitaria (ACS) está destinada al consumo humano, esta clase se denomina agua potable y antes de llegar a nosotros tiene que ser calentada. Podrá ser utilizada para ducharse, lavarse, en el lavabo, etc.
El calentamiento del agua caliente sanitaria puede ser obtenido mediantes dos aparatos, por calderas o calentadores, estos a su vez utilizaran distintas formas de energías para dicho calentamiento tales como electricidad, gasóleo, gas natural, etc.
Debido a su menor impacto ambiental y viendo como a medio plazo llegara el agotamiento de las reservas de petróleo, el agua caliente sanitaria se obtendrá a partir de la energía solar térmica.
La energía solar térmica o energía termosolar es el aprovechamiento de la energía del sol, produciendo calor el cual será utilizado para cocinar o para el calentamiento de agua caliente sanitaria, incluso podría conseguirse energía mecánica y a partir de ella energía eléctrica.
La generación de agua caliente para usos sanitarios o agua de manos, se divide en dos tipos de instalación de los conocidos calentadores o calefactores solares: una es circuito abierto y el otro circuito cerrado. En las primeras, los colectores solares son los que reciben primero el agua de consumo. Este sistema baja costes y es más enérgicamente hablando eficiente.
Nota
Inconvenientes, si estamos en zonas con temperatura por debajo del punto de congelación del agua, o zonas de alta concentración de sales, estas sales terminaran por obstruir los paneles.
Nota importante a tener en cuenta es que los paneles térmicos no contaminan.
El agua potable o agua para el consumo humano, se denomina, al agua que puede ser consumida sin restricción.
El agua caliente sanitaria es el segundo consumidor de energía de nuestro hogar, el agua caliente sanitaria es el 26% del consumo energético total de la casa.
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA) ofrecen en su Guía Practica de la Energía unos consejos para el ahorro de agua caliente sanitaria también regidos en Fotocasa. Son fáciles de llevar a cabo, utilícenlas ya y empiecen a ahorrar.
Guía (IDEA)
1. Escoge los sistemas de acumulación de agua caliente, son más eficientes que los de instantánea.
2. Asegúrate del perfecto aislamiento, así conseguirás no perder calor y ahorraras energía.
3. Suministra mejor el consumo, no dejes el grifo abierto en el afeitado ni en el cepillado de dientes innecesariamente.
4. Dúchate en vez de bañarte, es casi 4 veces inferior el consumo.
5. Evita fugas de agua y goteos, un goteo podría ocasionar al mes una pérdida de hasta 100 litros.
6. En el mercado existen cabezales de duchas de bajo consumo, conseguirá gastar la mitad de agua y ahorro de energía.
7. Aireadores o reductores de caudal, con el fin de reducir el consumo.
8. Reguladores de temperatura con termostato, en la ducha llegan a un ahorro de un 6%.
9. La temperatura aconsejada es de 30 °C y 35 °C, dará la sensación de comodidad asegúrese de estar entre estas dos medidas.
10. Cambie los grifos por monomandos, los grifos que aún están separados para el agua fría y el agua caliente tienen un gasto mayor.
11. Sistemas de doble pulsador o de descarga parcial para la cisterna ahorra una cantidad abultada de agua.

